Estamos comenzando un año más; el octavo que editamos la revistita que en este momento te está manchando los dedos de negro (¿te los miraste no?). Éstos fueron años de mucho trabajo, de búsquedas, de preguntas, de intentos...
Sentado en el cordón de la vereda, trataba de encontrarle sentido a lo que venía ocurriendo estos últimos días. El comienzo era claro. “¿Por qué no pensás lo que decís?”...
CUANDO ARGENTINA TODAVÍA NO ERA ARGENTINA, E INCLUSO CUANDO BUENOS AIRES ERA APENAS UN PEDACITO DE LO QUE ES HOY, YA TENÍAMOS CLARO QUE NO ÉRAMOS TODOS IGUALES, QUE HABÍA GENTE DECENTE, CIVILIZADA, Y OTROS SERES BÁRBAROS, DESCARTABLES.
“Soy esta historia” dice en uno de sus temas el artista de Frías. Sólo tres palabras que nos introducen en un terreno complejo, en el que se mezclan hechos, acontecimientos, personas y luchas, y que dan por resultado una sociedad. Más específicamente, dan forma a nuestras relaciones con otros.