« La Flecha 20 | Referentes
   
Soledad Ruiz, info@diariolaflecha.org artículo 5 de 7
 
 

PARA COMERTE MEJOR

 
 

Aquellas pautas que leemos o decodificamos cotidianamente en el mundo que nos rodea también pueden ser consideradas referentes. Hay una que se va introduciendo en nuestro inconsciente por medio de diferentes métodos, muy efectivos por cierto, que muchas veces van moldeando las ideas que tenemos sobre lo que esta bueno y lo que no. ¿A quién me refiero?, a algunas marcas y sus publicidades, que se imprimen en la superficie sensorial de nuestro cuerpo, fijándose en la mirada y en las entrañas, aunque nos creamos exentos.

El modelo elegido es el de una juventud que esta mas allá de la edad, que es un estilo de vida, un estado de bienestar asociado a la creatividad y al rechazo de los valores tradicionales, y que es tomado como modelo a seguir para formar parte de lo mas cool de la sociedad.

Nos invaden, nos estresan, nos avisan, nos demoran, nos confunden vestidos de guías, nos llaman, nos etiquetan, nos marcan.
Las empresas hace rato dejaron de vender productos para vender ideas, conceptos. El producto quedó relegado a un tercer plano o mejor dicho a un tercer mundo. La producción que realizan actualmente pasó a ser principalmente simbólica, se dedican casi exclusivamente a la investigación del consumidor que se quiere captar y a la construcción de imaginarios. Trabajamos para ellos y para comprar lo que ellos quieren que compremos.

Estos mundos creados para envolvernos, van influenciando nuestro modo de ver la realidad, y orientan nuestros actos muchas veces más allá de nuestra intención. Tal vez los criticamos, e incluso no consumimos determinadas marcas, pero igualmente ¿no nos hemos sentido alguna vez desubicados por no usar la ropa adecuada para una determinada ocasión?
La publicidad tomo una necesidad que todos tenemos de identificarnos, una necesidad de pertenencia, que antes era absorbida por otras instituciones que hoy no están definidas. Las marcas se proponen como distintivos, que ayudan a clasificarnos, dándonos la posibilidad de conocer al otro en un tiempo record. No creo ser la única que si ve a una persona que usa tal o cual marca, con una miradita nomás ya sé como piensa, a que lugares va, con quienes se junta...

Las publicidades nos influyen aunque no queramos, y si hay una vía de escape se encargan de captarla de alguna forma para convertirla en top hasta que surja otra y vuelva a ser captada, y así…«


 
  arriba »  
ver todos los artículos »  
LF20 pág. 08, 2007.
 
 

» ver extras de esta edición