Oímos
“el tiempo no pasaba más”
e inadecuaciones del tipo “estuve
dos horas esperando” (fueron 5
minutos); “me baño en cinco”
(son dos horas).
Quizás se trata de combinar con
arte sensación y la convención,
la vida en sociedad no avisa que suele
haber fecha y hora de vencimiento.
Por eso, sin dejar de observar las mareas,
los brotes, sirve mirar la agenda y
organizarse, para no sucumbir a la sensación
última de darte cuenta que el
examen era ayer…
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