En cada uno de los grupos el debate se orientó sobre diferentes aspectos o “sensaciones” sobre la democracia.
El primer grupo representó a una pareja mirando televisión. Lo que veían era un grupo de piqueteros atacando a un policía indefenso. Lo que en realidad sucedía era que la policía estaba reprimiendo a un grupo que reclamaba por sus derechos. Esta representación intentó vincular varios temas, como el lugar que ocupa la protesta en la democracia, la influencia de los medios y el desprestigio que sufre la política.
El segundo grupo hizo un relato actuado que buscaba reflejar la ilusión que había generado el retorno de la democracia y cómo esa ilusión se fue transformando en desencanto luego de años de corrupción, represión y falta de compromiso.
El último grupo utilizó solo dos objetos: una máscara y un reflector. Su propuesta fue que nos saquemos la careta para poder pasar de la queja a la acción y convencernos de que podemos cambiar muchas cosas, aunque sea para alumbrar un poco el camino de los que vengan detrás nuestro.
Para terminar la puesta en común reflexionamos todos juntos y nos propusimos pasar de la crítica a la construcción. Aunque no sea posible cambiar todo YÁ, podemos ir transformando nuestras propias prácticas, y por qué no contagiarlas a nuestro entorno.
Si tenés ganas de opinar y meterte en el debate escribinos a info@diariolaflecha.org para poder acceder a nuestro nuevo blog, en el que vamos a seguir la discusión.
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